Europa
| 02 de Septiembre de 2010
El tren AVE (de alta velocidad) llega puntual a Córdoba tras una hora y 40 minutos de viaje desde Madrid y la primera impresión es la de una moderna ciudad europea, con jardines, amplias avenidas y mucha gente en bicicleta.

El fuerte nombre de esta ciudad no tienen nada que ver con la hechicería, proviene de la palabra “puentes”, Brugges en flamenco, una de las dos lenguas oficiales el pequeño país europeo, junto con el francés que se habla preferentemente al sur.
Un viaje puede incluir momentos inesperados en los que no sabrás si reírte o llorar. Los seres humanos olvidamos muy seguido que algún día nos tocará morir y cada quién tiene su idea al respecto, la mía es que no hay mejor interlocutor que una calavera para hablar de la filosofía de la muerte y en Sedlec, República Checa, hay muchas.
¿Son mala onda los franceses? ¿es imposible viajar sin pagar una gira organizada? ¿hay que dejar propina? ¿qué es lo que nunca se debe de hacer en un restaurante? Algunos consejos para sobrevivir, y pasarla bien, en tierras galas.
