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Tepotzotlán versus Tepoztlán

07 Enero 2010 Texto // Laetitia Thollot Fotos // Enrique Escalona, Laetitia Thollot

Existen dos pueblos de nombres tan parecidos que todos nos equivocamos al pronunciarlos: Tepotzotlán y Tepoztlán, que además de esta sorprendente homofonía, tienen mucho en común, ya que los dos fueron elegidos Pueblos Mágicos. Cuando el habitante del DF planea “dominguear" puebleando, a menudo piensa en ambos y le cuesta trabajo escoger. Para que no dudes más, aquí te los presentamos bajo la forma de una “guerra”.

 

Tepoztlán se ubica en Morelos, cerca de Oaxtepec. Desde la salida del DF haces aproximadamente una hora y media. Ojo, porque en domingo a la hora de la comida te puede tocar tráfico en la entrada del pueblo. Sin embargo, tu recompensa será disfrutar del clima cálido y acogedor de esta zona.

Tepotzotlán, por su parte, es un pueblo del norte del Estado de México. Está muy cercano a la caseta de salida a Querétaro, por lo qué a los defeños no nos queda nada lejos. Desde el Toreo, harás entre 40 minutos y una hora, dependiendo del tráfico, y muy pronto te encontrarás paseándote por las calles empedradas del centro, disfrutando el inicio de un largo domingo soleado.

Ganador: Por su cercanía al DF y lo fácil que es llegar, le damos la preferencia a Tepotzotlán.

Tepotzotlán, fotos de Laetitia Thollot

 
Si tienes sed de naturaleza

El paseo dominical es para reencontrarse con la naturaleza. ¿Porqué no seguir el proverbio francés “Mets-toi au vert” (cámbiate al verde) y oxigenar nuestras vidas?

Además de tener una alameda central muy florida, el Municipio de Tepotzotlán cuenta con varios lugares naturales en donde se puede acampar y practicar el senderismo o la bici. Tomando la carretera a Villa del Carbón, podrás conocer la presa de la Concepción y hacer paseos a caballo. Siguiendo un poco más en la misma dirección, llegarás a la ex-hacienda de Lanzarote, donde descubrirás el Ahuehuete, un manantial de aguas cristalinas de donde brota el río del Lanzarote. Aquí también rentan caballos y se pueden hacer caminatas.

Por si fuera poco, si regresas a la caseta a Querétaro y tomas la dirección a Teoloyucán, encontrarás Xochitla, un parque ecológico donde abundan plantas endémicas. A mí me tocó ver ahí cantidades alucinantes de mariposas volando encima de las jardineras.

En Tepoztlán, el mayor atractivo natural es el cerro del Tepozteco. Cada domingo miles de personas pierden el aliento en la senda empinada que llega a su cima. En efecto, la subida representa para el caminante promedio una hora de intenso ejercicio. Pero como siempre, el sufrimiento tiene su recompensa, y llegando a la cumbre te sorprenderás al encontrar una autentica pirámide prehispánica donde se adoraba a Ometochtli-Tepoztécatl, dios del pulque y de la fecundidad.

Hoy en día, muchas personas siguen atribuyendo a este lugar un poder místico. En cuanto a mí, no sé si logré cargarme de energías al subir, pero por lo menos siento que me liberé de toxinas y calorías.

Ganador: Tepoztlán, por sus espectaculares paisajes desde el cerro.

 

Si te da hambre de repente

Ahora bien, me acabo de bajar del Tepozteco, las piernas me tiemblan todavía y me siento sin fuerzas. Varias posibilidades se ofrecen ante mí, la más barata es buscar el Mercado y probar ahí los deliciosos itacates que son la especialidad del lugar. Son triángulos de masa con queso que se pueden comer solos o rellenos.

Otra opción es instalarse en uno de los restaurantes de la avenida del Tepozteco y disfrutar del ambiente setentero del lugar, viendo pasar a transeúntes nostálgicos de la época de Woodstock. La mayoría de los restaurantes ofrecen platillos tradicionales de México, como arracheras al carbón y antojitos típicos.

A mí se me antojó un vegetariano, el restaurante hindú Govinda Ram, y no me arrepentí. Descubrí que Krishna no sólo transforma la materia en espíritu, sino que también convierte cereales y verduras en deliciosas preparaciones como el trigo triturado al curry o las empanadas de chícharo.

Ahora, viajamos de nuevo a Tepotzotlán. Después de caminar por el parque ecológico Xochitla tengo hambre. Todavía no sé si prefiero seguir disfrutando de la naturaleza y quedarme a comer bajo las sombrillas de El Silo, el restaurante del lugar, o regresar a la animación permanente del Centro de Tepozotlán.

Finalmente elijo la segunda posibilidad, atravieso la Alameda para llegar al Mercado. Aquí se comen todos los antojitos clásicos, como quesadillas, sopes y huaraches hechos con una rústica masa de maíz azul. Pero hoy es domingo y hay mucha gente, así que camino en dirección al convento, sobre la calle Pensador mexicano, y encuentro una nueva plaza llamada "Tepozotlán". Entro en un patio rodeado de locales de comida, escojo el restaurante "Quetzal", y me dejo consentir con quesadillas de queso, papa con chorizo y un delicioso café de olla.

Ganador: por su ambiente rústico y sus deliciosas quesadillas, vence Tepotzotlán.

Tepoztlán, fotos de Enrique Escalona

 
Si te gusta curiosear culturalmente

Para empezar, hablemos de Tepoztlán. Ya sabemos que tiene una original zona arqueológica en la cumbre del cerro Tepozteco, pero el centro del pueblo cuenta también con un atractivo, el museo de culturas prehispánicas Carlos Pellicer. Aunque es pequeño, tiene piezas de interés. Destaca un fragmento que hacía parte de una escultura representando a la divinidad adorada por lo antiguos tepoztecos, el dios Ometochtli-Tepoztécatl.

El pueblo de Tepotzotlán posee un pasado no menos relevante. Los jesuitas se instalaron aquí en 1580 y construyeron los dos monumentos centrales del lugar: la iglesia San Martín y el Colegio. Este último alberga el Museo Nacional del Virreinato, vale la pena visitarlo, en especial por los retablos monumentales, elaborados por el maestro Miguel Cabrera, uno de los artistas más reconocidos en la materia.

Ganador: Por su impresionante museo del Virreinato, Tepotzotlán se lleva las palmas

 
Si quieres comprar estos accesorios que alegran la semana

Hay quien gusta aprovechar los "fines” para surtir su colección de ranas-de-la-suerte, pipas, llaveros o playeras chuscas. Por ejemplo, a mí me gustan los calcetines y dondequiera que vaya, compro unos cuantos pares. Cada quién sus manías.

En la plaza central y la alameda de Tepotzotlán, hay una gran variedad de puestos de joyas, huaraches, música, cinturones, artesanías, etc. Es un placer venir a perder el tiempo por esos rumbos.

Ahora, regresamos a Tepoztlán. Este pueblo es un paraíso para las compras, y te alegrará especialmente si te gusta todo lo “hippie” y "new age". Camino por la Avenida 5 de Mayo en dirección del cerro y tomo a mano derecha la avenida Revolución. En esta calle peatonal abundan los puestos. Seguramente encontrarás aquí la lámpara, la túnica floreada, el retrato de Bob Marley o el mítico trébol de cuatro hojas con el que soñabas.

Ganador: Por sus largas calles llenas de puestos, escogimos Tepoztlán.

 
Si extrañas los ambientes populares

Seguimos en Tepoztlán. En la Avenida Revolución tomo a la izquierda y me meto al tianguis. Inmediatamente mi olfato y mi vista son solicitados por una infinidad de sensaciones: guayabas recién cortadas, chiles secos, cerezas, costales de frijoles que atraen las manos, chapulines de apariencia crujiente. Tengo ganas de comprar un poco de todo.

Ahora me regreso a la Avenida del Tepozteco, sin dudas el eje más frecuentado de lugar. Llego hasta el pie del cerro. Aquí hay una abundancia increíble de puestos de todo lo que puedas imaginar. Hay mesas para sentarse y comer, pequeños bazares donde venden piedras, señores que ofrecen cocos con ginebra, frutas y "sueros" o "preparados" de agua mineral con limón, perfectos para la deshidratación o la resaca.

Nuevo viaje a Tepotzotlán. Estoy sentada en una banca frente a la iglesia de San Martín. Observo a un viejo vendedor de papalotes rodeado de niños, mientras llega a mis oídos una canción de Valentín Elizalde.

En la plaza trajeron a un cebú enorme y la gente paga para tomarse fotos con él. También hay todo un escuadrón de potros montados por niños, me gustaría pasarme todo el día así, pero son las 6 y el sol va declinando y adorna con mayor brillo la fachada de los monumentos. ¡Qué lástima que hay sólo un domingo por semana!

Ganador: Tepotzotlán recibe el trofeo, por su auténtico ambiente popular

 

Para apantallar a tus acompañantes, un poco de toponimia:

Tepotzotlán: Está compuesto por dos vocablos náhuatl, tepotzo-tli, "joroba", y tlan, “lugar” o “junto”. Unidos, ambos vocablos significan "Junto al jorobado".

Tepoztlán: Proviene de sus raíces etimológicas de tepozt-tli, “fierro” o “cobre” y tlan, “lugar”. Entonces Tepoztlán significa “lugar de cobre”.

Más acerca de Tepotzotlán: www.tepotzotlan.gob.mx

Parque ecológico Xochitla: Carretera Circunvalación s/n, Tepotzotlán, México, C.P. 54600 
Teléfono: 5899 6600, Fax: 5899 6629 http://www.xochitla.org.mx

Tepoztlán: http://www.tepoz.com.mx/

Carnaval de Tepoztlán: del 22 al 24 de febrero

Restaurante vegetariano Govinda Ram: Av. del Tepozteco 19. Barrio de la Santísima. Tepoztlán, Morelos México. Reservaciones 01 7393 951474

http://govindaram.blogspot.com/

Más acerca de los itacates.

Otros Pueblos Mágicos de México.

Acerca del autor

Laetitia Thollot

Laetitia Thollot

Nací y crecí en LyonFrancia. Me encanta viajar, pero me falta mucho por descubrir. En mi última carta a Santa Claús, solicité boletos redondos a paises asiáticos como JapónNueva ZelandaTailandia y Bután.

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